Solo son simples conocidos...

En determinados momentos de tu vida hay cosas que te hacen recapacitar sobre qué es lo que te rodea y quienes. Hay veces en las que te das cuenta que has estado perdiendo el tiempo con alguien que no lo merecía, y otras en las que recuerdas que dejaste atrás una parte importante de tu vida. Si te paras a pensar recordaras la primera vez que la viste y su manera de mirar, recordaras tu primer beso y todo lo que te hizo sentir.
Y llegara un momento en el que te des cuenta que todo este tiempo has estado corriendo sin ver todo lo que dejabas atrás, te darás cuenta que aquella chica que te miraba en clase estaba enamorada de ti, que el perro ladraba para que jugaras con él y que todas aquellas personas a las que tu llamabas amigos no eran más que simples conocidos que nunca lo deberían haber sido. Te darás cuenta que todas las personas que te querían cansadas de tus desprecios han ido desapareciendo, que te has quedado solo y que solo puedes llorar, aun que de poco te servirá, eso no te devolverá todo lo perdido, nada lo hará.
Pero entonces, aquellas personas que de verdad te querían y apoyaban volverán a estar a tu lado, porque hay amigos que son para siempre y otros más efímeros que una gota de lluvia.

El secreto de la felicidad

Una vez me contaron que la felicidad tenía mil y un secretos, y que solo uno era el verdadero.
Me dijeron que mucha gente se cree afortunada al poseer mucho dinero, pero su sombra era la soledad.
Me dijeron que hay personas que buscan el amor con tantas obsesión que no son capaces de darse cuenta que la vida sigue pasando.
Me dijeron que las grandes cosas crean una felicidad pasajera y las pequeñas miles de delicadas sonrisas y bellos recuerdos.
Y me confesaron que las personas que verdaderamente son felices son aquellas que viven todos los momentos por pequeños que sean, los que crean sonrisas en medio de lágrimas y aquellos que saben poner la otra mejilla y continuar caminando. Aquellas que recuerdan y sonríen, aquellas que tienen siempre a alguien para cogerlas después de cada caída, aquellas que sienten.
También me contaron algo que jamás antes había sido pronunciado.
Una persona que puede reír y llorar junto a otra, estar en las buenas y en las malas, esa persona es especial. Yo al principio no entendí que era lo que me quería decir, hasta que lo pregunte.
-Pequeña, eso significa no tener miedo a que la gente te deje porque habrá alguien que siempre estará contigo, eso significa tener una mejor amiga. Una persona a las que quieres matar y a la vez adoras, una persona que sea tu hermana y que te quiera y te adore como tal.  

Un beso en la playa

Este texto va para una persona, muy especial para mi, a la cual quiero mucho. 



El beso en el mar
El sol baña mi rostro y el mar muerde la arena. Te miro, llevas dormida mucho rato, a mi lado. No pensaba que hubiera algo más bonito que las olas al chocar, pero me encontré contigo. No pensaba que hubiera algo más bonito que el libre canto del mar, pero escuché tu voz. Poco a poco despiertas, me miras con los ojos muy abiertos y una sonrisa en la cara de esas que tanto me gustan. El tiempo se para a s nuestro alrededor.
Alguien grita desde el agua, nos esta llamando. Te levantar y yo detrás de ti. Estoy tan feliz…
Te cojo por las piernas y te levanto con una mano en la espalda, me miras sorprendida pero feliz, te sonrío y nos miramos, no paramos de reír, eres mi princesa, esa que todo hombre desea tener.
Vamos al agua con los demás. Me mojas y hago que me enfado, me coges de la cara y me besas.










Definitivamente estoy enamorado de la chica de mis sueños. 

Lo siento

Holaa! 
Lo siento, pero estos días he estado muy ocupada y no he podido hacer ninguna entrada! La verdad es que os tengo bastante abandonados y lo siento, pero no he tenido tiempo para nada...
Prometo que cuando nos den las vacaciones pondré más entradas pero hasta entonces... 

Tu recuerdo

Tu foto junto con tu recuerdo se consume lentamente junto al fuego. No hare nada por impedir que se consuma cual trozo de madera, y tú lo sabes. La caja de madera en la que pusimos un para siempre parece que se cayó al fuego, con todas nuestras fotos, nuestras sonrisas y nuestros recuerdos. Tus cartas diciendo mentiras sobre lo mucho que me querías también cayeron, cayeron tras tus fotos. Sigo buscando cualquier indicio que me recuerde a ti, tu ropa. Ese gran fuego que tanta hambre tenia, ahora la ceso gracias a ti. Ahora que ya todas tus cosas quemaron y quedaron echas trizas, ahora puedo decir que te he hecho el mismo daño que tu a mí. El mismo. Tu falsa sonrisa me lograba engañar, tus falsos te quiero me llegaban a lo más hondo de mi corazón, y tus roces y miradas me volvían loca. Ahora ya no estás en mi vida, es como si nunca hubieras entrado en ella, ahora mismo solo somos dos simples conocidos que un día fueron más que amigos, pero en el fondo jamás se olvidaran el uno del otro, por el simple hecho de que un día fueron lo más importante en la vida del otro. 

Un carnaval más...

14:30, ya casi estas. Te falta el último retoque, llevas tanto rato delante del espejo…
Has quedado con tus amigas, vais todas diferentes, tan solo piensas en sorprender al resto del grupo, en ser una persona diferente. Hoy es fácil, todos fingen ser alguien que no son y eso te hace poder camuflarte más entre la gente. Buscas un disfraz y por un día dejas de lado todos tus problemas, todo lo malo, dejas de ser tú.
¿Por qué no puedes desaparecer ni siquiera un día como hoy?
Tus miradas… simplemente duelen. Intentas ser feliz, ya estas equipada con tu vestido bonito, el pelo recogido, la corona sobre la cabeza y te miras al espejo… intentas sonreírle a la chica feliz y risueña que ves reflejada, pero no tienes las fuerzas suficientes, no eres capaz de mentirte a ti misma. Sales de casa, el viento golpea tu cara y eso hace que te abrigues un poco. Continúas caminando y pensando en tus cosas, estás deprimida y las lágrimas ya corren por tus mejillas hacia abajo, intentas frenarlas, no quieres que se te vaya el maquillaje, pero es imposible. Ves a tu amiga al final de la calle y corres hacia ella. El viento te quita la corona y te despeina. Te giras a por tu corona y ves que una mano te la ofrece delante de ti.
-Gracias- dices sin mirar la persona que te lo ha dado.
Intentas volver a colocártelo todo en su sitio, tan y como has salido de casa. Secas el rímel de tu cara e intentas peinarte, pero finalmente lo dejas por imposible.
-Eres muy guapa.
Al escuchar algo así te ruborizas, y subes la cabeza. Un chico no deja de mirarte, esta justo delante de ti. Es muy guapo y te mira a ti, solo a ti.
-Gracias de nuevo- no puedes dejar de mirar esos ojos verdes, es como si te absorbieran- me están esperando. Adiós.- dices mientras una sonrisa ilumina tu cara.
-¿Volveremos a vernos?- dice, parecía como asustado por la respuesta.
-Supongo, ahora mismo voy a una fiesta de disfraces, ¿vienes?- te parece justo invitarle, te ha salvado de la desesperación y a sacado una sonrisa de esa cara tan dolida.
-Por supuesto, no todos los días, aparece un ángel que invita a ir con él.
Vais riendo todo el camino, hablando y comentando. El camino se te hace extremadamente corto. La fiesta pasa demasiado rápido, bailas con él, te ríes, eres feliz.
Pero como todo llega a su fin, este maravilloso día también. Te acompaña a casa, te da su chaqueta y te pregunta cómo ha ido la noche, todo un caballero.
Sin poder esperar más le robas un beso y el te lo devuelve como si fuera lo último que hiciera en su vida. No sabes porque pero le amas, necesitas estar con él y él contigo.


Tu vida puede dar un gesto totalmente contrario en tan solo unos segundos. Y siempre aparece una persona cuando más se la necesita, sin ser llamada, solo tienes que encontrar a la tuya o esperar a que te encuentre. 

Los príncipes azules también destiñen - Megan Maxwell

Título original: Los príncipes azules también destiñen Autor: Megan Maxwell Saga: No. Autoconclusivo. Año: 2012 Editorial: Versa...