martes, 15 de diciembre de 2015

"Lo que fuimos"

A veces me gustaría saber de ti. Poder llamarte y hablar durante horas, o durante un rato. Conseguir recordar el número de tu puerta para esperarte a que vuelvas, o solo hasta que oscurezca.  Ser capaz de borrar las fotos de tu móvil para dejar de echarte de menos, o al menos dejar de joderme el día al ver lo que fuimos.

Lo que fuimos…

Es una frase curiosa. La usamos en presente para referirnos a un pasado. Un pasado que ya no volverá.  
Lo
que
fuimos...  

Tres palabras, cada una con un origen diferente, cada una con una función sintáctica compleja y variada, pero cuando se juntan siempre me hacen pensar en ti. Porque después de que me dejaras pase primaveras pensando que había pasado, que limites habíamos cruzado y que señales en rojo decidimos ignorar. Quizá no haya sido más que una historia, pero no me la quito de la cabeza.








Todo empieza a dar vueltas, lo que fuimos, lo que ya no somos y lo que nunca volveremos a ser. Todo da vueltas, como esa maldita noria en la que te subes una y mil veces para superar tu miedo a las alturas, pero ese miedo sigue estando ahí al bajarte.
Eres esa canción que tanto escuché, tanto adoré, y que con el tiempo, de tanto escucharla la acabé aborreciendo y echando de menos a partes iguales.

¿Sabes que no hay 5 de diciembre que no te recuerde?

Sé que no me merece la pena, que no eres lo que necesitaba, ni siquiera lo que ahora necesito, y que ese rato juntos no compensa la pena y el vacío que me dejas al mirarme a los ojos y decirme: “Es que yo ya no te quiero”. Nada. Ni los besos, ni las risas, ni las caricias a medianoche. Ya no quiero nada de ti, te quise entero, a cachos y a medias verdades, pero solo un tiempo. Los dos sabemos que no soy chica de sonrisa fácil, y que nunca caería en tus brazos una segunda vez. Nada nos une. Ni el futuro ni el presente. El pasado no se puede cambiar, tampoco lo haría, pero… dejemos de soñar. Ya no quiero pensar más en ti, no quiero besos, no quiero recuerdos, no quiero ser esa puta noria que no deja de girar.

Quiero sentir las mariposas en el estómago, el sube y baja de la montaña rusa de las miradas cruzadas, la ilusión de vivir cada día lo que nunca antes viví, volver a hacer algo por primera vez y sobre todo, sentirme libre de mirarme al espejo y quererme un poquito más. Y eso tú no me lo darás, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Así que, mi chico de hielo, aquí se acaban nuestro: “Lo que fuimos”. Aquí se acaban las promesas, los sentimientos escondidos, y todos los posibles futuros que podrían haber sido contigo. Se acabó. Llévatelo todo y déjame lo mejor que siempre fue nuestro, lo mejor que siempre fue mío pero alguna vez compartí contigo.


Vete y déjame, llévate tu amor que yo ya tengo el mío. 

3 comentarios:

  1. ¡Que bonito! Y triste y esperanzador a la vez.
    Me encanta ;)

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  2. Hola Natalia,

    Te nomino al Best Blogger. Si quieres saber más pásate por http://oscuroyseductorromance.blogspot.com/2015/12/nominada-al-best-blog.html Un saludo ;)

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