domingo, 8 de marzo de 2015

Número 3

Hoy sentada en el autobús, sonrió. Tal vez recordando felices momentos o quizá imaginando los que aun están por llegar. Puede que solo sean ilusiones que no lleguen a cumplirse, o que nos queramos en silencio toda la vida, pero hoy siento que quiero gritarlo. Chillar que te quiero y que este momento es solo nuestro, porque te juro que nadie consigue parar mi tiempo como tu lo haces. ¿Magia?
Te he visto y me has sonreído, y maldito ladrón, te has llevado la parte sensata de mi cerebro. Mis mejores momentos son esos en los que me dices que mis ojos mueven el mundo, y si tu lo dices, yo lo creo y me siento bonita y especial.
Y los peores momentos son esos en los que me doy cuenta de que no esta, de que le dedica su sonrisa a otra, y que le dice esas mismas palabras a otra mas. Esos en los que me doy cuenta de que soy la mujer número 3, cuando él siempre fue mi numero 1. Que injusta la vida y que tonta yo.
Es una espada de doble filo, bella y peligrosa. Juega con mi corazón sin piedad, y no le importa que llore por él, eso solo alimenta su ego. ¿Como puedo estar tan ciega? Y claro.. ellos siempre lo supieron, estuvieron ahí apoyandome incluso cuando sabían que estaba haciendome daño a mi misma, esos a los que ya llamaba amigos antes de todo esto. Me lo dijeron mil veces y no les hice caso, el amor de mi vida decía.. Y mirame ahora, yo sola y él con tantas. Debería odiarle, repudiar su nombre y borrar sus fotos, pero es que pese a todo el daño que me ha hecho, le quiero. Y no puedo negarme lo evidente, que en cada esquina busco su melena rubia, y que en cada paso de zebra miro el semáforo en rojo esperando ese beso que me daba. Y es que me siento idiota, pero las cosas son así, sin más. Yo por él y él detrás de tantas..

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Un texto demasiado triste, aunque sigue siendo hermoso.
    Un beso.

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