
Autor: Elizabeth Eulberg
Saga: No. Autoconclusivo.
Editorial: Alfaguara
Año: 2014
Páginas: 312
Precio: 14'50
Sinopsis:
Digamos que Macallan y Levi fueron amigos a primera vista. Todo el mundo dice que chicos y chicas no pueden ser amigos de verdad, pero ellos lo son. Y mucho. Quedan después del instituto, comparten miles de chistes que solo ellos entienden, sus familias están superunidas. Levi y Macallan solo son amigos, y están felices así.
Pero, claro, los chicos no piden salir a Macallan porque piensan que está con Levi y Levi pasa tanto tiempo con ella que no le queda tiempo para sus novias. Así que un día comenzarán a preguntarse si no estarían mejor juntos. Aunque quizá eso complique demasiado su relación.
Opinión personal:
Es una novela a la que le tenía muchísimas ganas. Hacía un mes o así que había hecho una relectura de uno de sus libros anteriores. El club de los corazones solitarios. Y tal y como hizo la primera vez, me enamoró.
Y esta no ha sido menos.
La historia que se nos plantea es bastante original, puesto que rompe con unos tópicos muy impuestos dentro de la literatura juvenil (pese a que más tarde caiga un poco en ellos), y es ese famoso lema de:
"Los chicos y las chicas no pueden ser amigos"
Levi y Macallan, desde el principio no han sido nada más que amigos, mejores amigos, y eso ha hecho que siempre hayan tenido que aguantar que todos pensaran que eran pareja, pero pese a ello, eso les importa poco. No dejan que las opiniones del resto les influyan y haga que no sean quienes son. Son mejores amigos y no hay más.
Toda la trama de la novela se centra en ello, en la relación que tienen los personajes y en como van pasando cosas que hacen que se replanteen su amistad y toda la vida que les rodea.
Lo cierto es que no puedo ser demasiado parcial con este libro, puesto que en gran parte de la trama sentía que Elizabeth me hablaba, y me describía. No porque me parezca a la protagonista, si no, porque mi mejor amigo es un chico, y al igual que les pasa a ellos, muchos han pensado que somos pareja, y muchas de las escenas las he vivido yo misma. Así que me he sentido terriblemente reflejada en la historia, y eso ha hecho que conectara con la historia desde el primer momento.
Además, si a eso le sumamos la sencillisima pluma de Elizabeth y su capacidad de hacer de algo normal y cotidiano, una cosa maravillosa y fantástica, pues obtienes una novela divertida, emocionante y apasionante.
Y como ya imagináis es una novela súper rápida y ligera, se lee en nada. Yo apenas tarde 2 días, y porque no pude continuar, si no, lo habría leído del tirón. Además está escrito con un tono de humor que se te hace muy directo.
Y esta historia tiene una peculiaridad, y es que, el libro está explicado por ambos personajes, pero como quien cuenta una historia antigua, algo pasado, y todo esto se va mezclando con pequeños fragmentos de conversaciones que tienen en la actualidad. Eso me ha parecido súper original y me ha encantado.
Es una de las mejores lecturas que he tenido este año, y se ha vuelto una de mis favoritas, así que no puedo más que recomendarla una y otra vez.
PD: Y esa portada... Es que enamora.
Mi puntuación es de 4'5/5
-Gracias a Alfaguara por el ejemplar-