Tu silla vacía...


He vuelto a recordarte. Hace ya varios meses que te fuiste y aunque no sentí tu perdida en mi día a día, al mirar atrás y recordar estos veranos…
 La televisión a toda pastilla, el olor a comida y tu sombra en la pared, eso es todo lo que quiero recordar. Quiero poder recordar tu sonrisa, tu forma de sentarte, el sonido de tu voz y tu manera de mirarme. Sé que por mucho que mire a mis lados no estarás,  que ya nunca me preguntaras por mis notas, ni me dirás lo guapa y grande que estoy.
Quiero volver a sentir tus manos sobre las mías, y ver tu sonrisa, aquella que decía, “no importa lo que pase, siempre estaré aquí”.
Quiero dejar de soñar que puedes volver a mí, para poder asumir que nunca más lo estarás…
Hoy vuelvo a mirar hacia tu silla vacía, y mil recuerdos cruzan mi mente como si de estrellas fugaces se tratara. Y aunque hay algo que esta vacío dentro de mí, no puedo evitar sonreír ante cada uno de tus recuerdos.

Cuando alguien se va de tu vida, te das cuenta de lo mucho que te importa esa persona y aunque parezca extraño solo te acuerdas de los buenos momentos, los malos los ves como cosas buenas también y las echas de menos, echas de menos hasta las peleas…       

Quiero...


Quiero sentir tus dedos en mi pelo y que tu voz me acaricie, quiero sentir que todo esta perdido y saber que estarás conmigo. Quiero girarme y que estés junto a mi. Quiero despertarme con tus besos y dormir al ritmo de los te quiero susurrados. Quiero poner la mano en tu pecho y sentir acelerarse tu corazón al acercarme. Quiero pensar en ti y dejar de llorar. Quiero tener tus abrazos a mí alrededor, y sentir tus manos enredadas en mi pelo. Quiero besar tus ojos cada mañana y sentir tus labios por mi cuello. Quiero esperar ansiosa las tardes en las que pueda verte, quiero llorar de felicidad al besarte, caerme y tropezar una vez y otra. Quiero que me mires a los ojos y me vea reflejada en ellos. Quiero dejar de soñar y empezar a vivir una vida juntos, una real. Quiero que me dediques canciones por las mañanas y que compongas versos con el sabor de mis labios. Quiero ser el motivo de cada sonrisa, quiero que te sientas orgulloso de mi y que nunca mires atrás. Quiero ser tu primera y única opción.
Yo… a cambio te prometo quererte como nunca nadie lo ha hecho jamás, prometo esperarte sin quejarme y llegar puntual a nuestras citas. Prometo sorprenderte en el momento más inesperado, prometo escribirte sonetos de amor y convertirte en el protagonista de todas mis historias de amor. Prometo soñar contigo, y besar tus labios con la pasión del primer día. Prometo estar siempre aguardando tu llegada y contar los segundos que estemos separados. Prometo echarte de menos y sonreírle a tu recuerdo. Prometo amarte en todas y cada una de las caras que me muestres y sonreír, sin poner medida al tiempo ni a la distancia.

Solo quiero saber que soy para ti todo lo que tú eres para mí. 

Frase: No esperes

No esperes a una vida mejor, sal y encuentrala. 

No, ya no...


Quizá había pasado un año desde toda aquella catástrofe, desde aquel te quiero sin respuesta y aquella ridícula excusa, ¿recuerdas todo aquello?
Me entregue a ti, y tu hiciste como si nada, como si todo lo pasado fuera una vieja canción que solías cantar. Me hiciste daño, y tienes razón, tú fuiste el motivo de todos mis problemas durante mucho tiempo. Las noches se hacían largas llorando por todo lo que había pasado y por todo lo que pasaría sin ti, los días se hacían uno más angustioso que el anterior mientras esperaba a que me buscaras. Recordé cada uno de los abrazos que me diste, y renuncie lentamente al sabor de tus labios, canela y miel. Eché de menos ver el verde de tus ojos sobre los míos, y tus manos por mi pelo, revolviéndolo suavemente. Lamenté las veces que te dije que no y me culpé por todo lo ocurrido. Poco a poco fui abriendo los ojos, saliendo de casa y empezando a sonreír. El tiempo pasó y todo quedó atrás, formabas parte de un pasado que no quería volver a abrir.  
Después de tanto tiempo, me preguntaron si aún me importabas, un millón de recuerdos pasaron por mi mente y susurre…
“No, ya no…” 

He tenido un sueño...


+ ¿Cuánto hace que nos conocemos, un año, dos?
- Más o menos si, pero todo ha sido tan bonito desde entonces que me han parecido varios segundos.
+ Todavía recuerdo el olor de aquella tarde, era tan dulce como el chocolate. El aire era frio y todo estaba helado. Desde aquel día sueño que puedo volar, y que tu me coges de la mano, juntos recorremos todo el mundo y justo en el momento en que me sueltas el cielo se vuelve negro y empieza a llover.
- Nunca dejare que eso pase, no puedo soltarte la mano.
+ ¿Por qué no puedes?
- No puedo porque entre ellas sujetamos lo nuestro. Si tú te caes yo me caigo contigo y nos levantamos juntos, si sonríes lo haremos los dos, si lloras también lo haremos juntos. Todo lo que lleve un nosotros, está bien. Todo lo que quiero es verte feliz, si tu lo eres yo también.
+ Nada nos puede pasar juntos ¿verdad?
- Solo puede pasar algo bonito, tan bonito y perfecto como un beso. 

Solo tú misma


El sonido del agua endulza tus saladas lágrimas, haberle perdido para siempre te ha afectado muchísimo, tanto que solo el mar puede llegar a calmar tu dolor. La brisa parece llevarse la pena, no sabes cuanto tiempo llevas allí sentada con la cabeza entre las rodillas, llorando en silencio. Te levantas y caminas descalza sobre la arena, hace frío y estás sola. Ahora nada te retiene en aquel lugar, aunque has aprendido a amarlo por lo que es, piensas que quizá ya es hora de volver a casa y ser tu misma. No recuerdas la última vez que te miraste en el espejo y viste reflejado lo que de verdad querías ver, la última vez que te sonreíste a ti misma, solo recuerdas haber visto lo que los demás querían ver de ti en él. Estas cansada de fingir ser quien no eres, te has dado cuenta de que al fin es hora de escribir tu propia historia y ser la protagonista.   

Los príncipes azules también destiñen - Megan Maxwell

Título original: Los príncipes azules también destiñen Autor: Megan Maxwell Saga: No. Autoconclusivo. Año: 2012 Editorial: Versa...